Aprobaciones y cobranza que no se le olvidan a nadie

18 de septiembre de 2026

Un trato pasa por muchas manos antes de convertirse en dinero en el banco. En cada paso alguien tiene que acordarse de hacer algo: aprobar, avisar al cliente, dar seguimiento, cobrar.

Este flujo sigue cada trato de punta a punta:

Cotización → Aprobación → Envío al cliente → Anticipo → Servicio → Cobranza

Aprobaciones que llegan solas

Cuando hay que aprobar una cotización, la solicitud llega directo al correo de quien decide, con los archivos ya listos (el Excel y el PDF armados y juntos). Quien aprueba no tiene que ir a buscar nada.

Recordatorios que salen solos

Todos los días, a la misma hora, un proceso revisa los pagos pendientes, prepara los recordatorios, los envía por correo y deja registro de que se mandaron. Así ninguna cuenta se queda pendiente por descuido.

El resultado

Nadie tiene que acordarse de revisar quién debe o a quién le toca aprobar. El sistema lo hace por ellos, todos los días, a la misma hora.

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